Mi fantasma sigue asustando en el mismo hotel
Cuento de terror dedicado a mis compañeros de ese viaje Genny Castillo y Rodulfo Pérez.
Mi Fantasma Sigue Asustando en el Mismo Hotel
Hay carreteras que no deberías recorrer de noche. Y hay hoteles donde es mejor no preguntar demasiado.
En algún punto de la ruta que conecta a Venezuela con Brasil, enclavado entre selva y sabana, existe un hotel donde algo ronda los pasillos. Algo que se sienta en el borde de tu cama, te pasa la mano por la cara en la madrugada y te mira con ojos desorbitados desde muy cerca. Tan cerca que sientes su exhalación. Tan cerca que no puedes gritar.
Los trabajadores lo saben. Los huéspedes que logran salir, también. Y sin embargo, nadie conoce el origen del mito.
Hasta ahora.
Porque el fantasma tiene nombre, tiene historia y estuvo allí hace más de veinte años, al regreso de una expedición inverosímil por selvas impenetrables, ríos oscuros y cielos cruzados en aviones rusos que volaban de puro instinto. Una noche, agotado e incapaz de dormir, tomó una decisión ridícula, inocente y completamente humana que desencadenó, sin saberlo, una leyenda que sobreviviría décadas.
Mi Fantasma Sigue Asustando en el Mismo Hotel es terror, aventura y humor negro fundidos en una sola historia verdadera. Una advertencia disfrazada de cuento.
La única pregunta es: ¿seguirán durmiendo con la luz apagada?
Original de Enrique Valles Dedicado a Genny Castillo y Rodulfo Pérez, compañero de ese viaje, los primeros testigos de la leyenda.