Arquitectura y Ciencia para la Vida: Homenaje de los ecologistas trujillanos a José Fructoso Vivas Vivas
Un reconocimiento a sus destacados aportes y la lucha por la ecología y la preservación del ambiente
Arquitectura y Ciencia para la Vida: Homenaje de los ecologistas trujillanos a José Fructoso Vivas Vivas
Un reconocimiento a sus destacados aportes y la lucha por la ecología y la preservación del ambiente
2026
Arquitectura y Ciencia para la Vida
COMPILACIÓN
Un reconocimiento a sus destacados aportes y la lucha por la ecología y la preservación del ambiente
Editor:
@Fondo editorial Orinoco Pensamiento y Praxis de la Asociación Civil sin Fines de Lucro "Asociación Fraternidad y Orientación Activa". RIF.- J403372659.
Ediciones:
Revista Orinoco: Pensamiento y Praxis. 2026 1da Edición
COMPILADOR: JAVIER ENRIQUE LEON PEREIRA V145986806
Correos electrónicos:
javier.leon.pereira2023@gmail.com
revistaorinocopensamientoyp@gmail.com
Ciudad Bolívar. Venezuela:
ISBN:
Se aprueba la reproducción parcial o total del contenido de la presente obra, con la condición de que se acrediten y citen las fuentes, conforme a las diferentes normas internacionales sobre criterios para escritos académicos científicos y se remita un ejemplar al @Fondo editorial Orinoco Pensamiento y Praxis de la Asociación Civil Sin Fines de Lucro "Asociación Fraternidad y Orientación Activa", y a los autores, a las direcciones electrónicas indicadas.® Todos los derechos de la edición en castellano reservados. Ciudad Bolívar. República Bolivariana de Venezuela.
Editorial ORINOCO Pensamiento y Praxis RIF. - J-403372659- Deposito legal:
Ppi201202BO3993
Resumen de la Obra:
Esta compilación investiga las convergencias entre el pensamiento ecosófico del arquitecto Fruto Vivas y las prácticas de gestión territorial en comunidades del estado Trujillo, Venezuela. Objeto: sistematizar una filosofía de transformación comunitaria que integre dimensiones jurídicas, pedagógicas y administrativas bajo un enfoque biocéntrico. Objetivo: fundamentar la sustentabilidad como imperativo axiológico que redefina la contraloría social y la gestión pública desde la conciencia ecológica. Métodos: paradigma cualitativo con enfoque fenomenológico-hermenéutico y sociocrítico, empleando observación participante, entrevistas en profundidad y revisión documental. Discusión: se evidencia que la conciencia ecológica en circuitos comunales como Siete Colinas y Pie de Sabana no es un concepto abstracto, sino una praxis arraigada en saberes ancestrales y estrategias convivenciales (5R). Hallazgos preliminares: el legado de Vivas sigue vigente como herramienta política y pedagógica para la resiliencia territorial, transformando al ciudadano en co-constructor de un hábitat en armonía con la vida. Conclusiones: la sustentabilidad actúa como un imperativo axiológico que articula la reconfiguración ontológica del habitante con el cuidado del territorio. Palabras clave: decolonialidad, conciencia ecológica, gestión comunal, Fruto Vivas, desarrollo sustentable.
Abstract
This compilation investigates the convergences between the ecosophical thought of architect Fruto Vivas and territorial management practices in communities of Trujillo state, Venezuela. Object: to systematize a philosophy of community transformation integrating legal, pedagogical, and administrative dimensions under a biocentric approach. Objective: to establish sustainability as an axiological imperative that redefines social oversight and public management from an ecological consciousness perspective. Methods: qualitative paradigm with phenomenological-hermeneutic and socio-critical approaches, using participant observation, in-depth interviews, and documentary review. Discussion: ecological consciousness in communal circuits such as Siete Colinas and Pie de Sabana is not an abstract concept but a praxis rooted in ancestral knowledge and conviviality strategies (5Rs). Preliminary findings: Vivas’s legacy remains a valid political and pedagogical tool for territorial resilience, transforming citizens into co-builders of a habitat in harmony with life. Conclusions: sustainability acts as an axiological imperative that articulates the ontological reconfiguration of inhabitants with territorial care. Keywords: decoloniality, ecological consciousness, communal management, Fruto Vivas, sustainable development.
Resumo
Esta compilação investiga as convergências entre o pensamento ecosófico do arquiteto Fruto Vivas e as práticas de gestão territorial em comunidades do estado de Trujillo, Venezuela. Objeto: sistematizar uma filosofia de transformação comunitária que integre dimensões jurídicas, pedagógicas e administrativas sob uma abordagem biocêntrica. Objetivo: fundamentar a sustentabilidade como imperativo axiológico que redefine a controladoria social e a gestão pública a partir da consciência ecológica. Métodos: paradigma qualitativo com enfoque fenomenológico-hermenêutico e sociocrítico, empregando observação participante, entrevistas em profundidade e revisão documental. Discussão: a consciência ecológica em circuitos comunitários como Siete Colinas e Pie de Sabana não é um conceito abstrato, mas uma práxis enraizada em saberes ancestrais e estratégias de convivência (5Rs). Resultados preliminares: o legado de Vivas permanece vigente como ferramenta política e pedagógica para a resiliência territorial, transformando o cidadão em co-construtor de um habitat em harmonia com a vida. Conclusões: a sustentabilidade atua como um imperativo axiológico que articula a reconfiguração ontológica do habitante com o cuidado do território.
Palavras-chave: decolonialidade, consciência ecológica, gestão comunitária, Fruto Vivas, desenvolvimento sustentável.
Epígrafe
La compilación que el lector tiene en sus manos no es un libro de arquitectura, aunque rinda homenaje a un arquitecto. Tampoco es un tratado de ecología, aunque la conciencia ecológica lo atraviese de principio a fin. Es, más bien, un mosaico de voces que convergen desde orillas disciplinares distintas, el derecho, la educación, la administración, para rendir tributo a Frutos Vivas, ese pionero que supo ver, antes que muchos, que el hábitat no se reduce a cuatro paredes y una losa, sino que es el tejido vivo donde la naturaleza, la comunidad y la memoria se entrelazan.
Los siete trabajos que aquí se presentan son el fruto del esfuerzo investigativo de cursantes de doctorado y maestría en el ámbito universitario venezolano. Son, en sentido estricto, memorias académicas. Pero sería injusto reducirlos a un ejercicio de grado; en cada uno de ellos late una preocupación genuina por el territorio, por sus personas, por las formas en que el saber académico puede ponerse al servicio de quienes habitan las barriadas, las quebradas y los consejos comunales del estado Trujillo.
Lejos de un tributo nominal, de esos que se agotan en la mención protocolar del homenajeado, estas páginas actualizan el legado de Frutos Vivas allí donde él mismo situó su mirada: el territorio comunitario. Porque Vivas no proyectaba para la postal; proyectaba para la vida. Y la vida, en Venezuela, ha encontrado algunas de sus expresiones más dignas en espacios como el Circuido Comunal Siete Colinas, la Quebrada Los Araujo o el sector Pie de Sabana, donde la autogestión, la precariedad asumida con ingenio y la voluntad de permanecer han dado forma a un urbanismo que ningún despacho oficial podría planificar.
Los artículos exploran, desde trincheras metodológicas diversas, las rutas mediante las cuales esas comunidades construyen o están en condiciones de construir una conciencia ecológica que no se limite a la consigna, sino que se traduzca en prácticas. La fenomenología presta sus lentes para mirar el habitar desde la experiencia vivida. La educación popular recupera la pedagogía del oprimido para sembrar saberes ambientales en los patios y las asambleas. La axiología de la gestión pública interroga los valores que orientan o desorientan las políticas territoriales. La contraloría social exige transparencia donde antes reinaba la opacidad. La convivencialidad de las 5R (reducir, reutilizar, reciclar, recuperar, resignificar) ofrece un horizonte ético y práctico para relacionarse con los residuos. Y la memoria ancestral de mitos y leyendas devuelve a la palabra hablada su potencia para transmitir, de generación en generación, un saber ecológico que no está en los manuales pero que ha mantenido vivos a los pueblos.
Presentamos, así, un libro de pensamiento territorial vivo. Un homenaje que no mira al maestro desde el pedestal, sino que camina con él hacia los espacios que él amó: las barriadas donde la gente resuelve, las quebradas que aún guardan agua y memoria, los consejos comunales donde la democracia se ejerce sin micrófono. Porque honrar a Frutos Vivas no es repetir su nombre en actos protocolares, ni adornar con su efigie la portada de un volumen que luego dormirá en un estante. Es, más bien, continuar su obstinación: la de un hombre que creyó, hasta el último día, que un hábitat digno, ecológicamente responsable y estéticamente valioso es posible. Y que esa posibilidad no depende de los grandes capitales, sino de la inteligencia colectiva, la sensibilidad y el arraigo de quienes habitan el territorio.
A los lectores que se asomen a estas páginas, pues, les invitamos a no buscar aquí respuestas cerradas. Encontrarán, en cambio, preguntas en marcha, hallazgos parciales, testimonios que conmueven y propuestas que desafían. Encontrarán, sobre todo, la certeza de que el pensamiento de Frutos Vivas no es pieza de museo, sino semilla. Y como toda semilla, sigue germinando donde encuentra tierra fértil, agua y manos dispuestas a trabajarla.
Msc. Javier Leon
Prologo
No es casualidad que estas memorias lleven por título el nombre de un hombre que supo ver en la arquitectura algo más que muros y techos. Para Frutos Vivas, construir fue, ante todo, un acto de profundo respeto por la vida. En un país como Venezuela, bendecido por una naturaleza abrumadora pero, paradójicamente, a menudo violentado por sus propios habitantes, la voz de este arquitecto pionero se alzó como un faro lúcido y necesario. Nos enseñó que el hábitat humano no debe imponerse al paisaje, sino dialogar con él; que la técnica debe aliarse con la ecología, y que el desarrollo sostenible no es una moda académica, sino una urgencia ética.
Este libro que el lector tiene en sus manos no es una biografía más, ni un catálogo de obras. Es el testimonio vivo de cómo una semilla, la que Frutos Vivas plantó con su pensamiento integral y su praxis ecológica sigue germinando en el terreno fértil de la universidad venezolana. Las páginas que siguen reúnen ocho trabajos científicos concebidos como un coro polifónico. No se trata de un homenaje unidisciplinar, cerrado en los límites de la arquitectura, sino de un tributo que brota desde la confluencia del Derecho, la Educación y las Ciencias de la Administración. Un homenaje, en definitiva, a la altura de la complejidad del propio Frutos Vivas.
¿Quiénes rendirán esta honra? Ocho profesionales venezolanos —cinco abogados, dos educadoras y dos licenciadas en Ciencias de la Administración—, todos ellos inmersos en la vorágine de la investigación científica universitaria, transitando los exigentes caminos de sus doctorados y maestrías. Ellos, que han aprendido a mirar los problemas desde la rigurosidad del método, comprendieron que el mejor modo de honrar a un maestro es tomar la posta de su compromiso. Así, cada artículo de esta compilación es, a su manera, una respuesta a la pregunta que Frutos Vivas nos dejó formulada: ¿cómo construimos una sociedad que no destruya su propio medio?
Desde el Derecho, los autores analizan el entramado normativo que define la relación entre el ser humano y los ecosistemas, preguntándose por la eficacia de las leyes ambientales en Venezuela y la necesidad de una justicia que mire con ojos de ecologista. Desde la Educación, se exploran las pedagogías necesarias para formar ciudadanos conscientes, capaces de heredar y custodiar el legado de Frutos Vivas. Y desde las Ciencias de la Administración, se diseccionan los modelos de gestión que pueden hacer viable un desarrollo territorial realmente sustentable, en contraste con las prácticas extractivistas que han depredado nuestro territorio.
Estas ocho memorias son, por tanto, mucho más que un requisito académico. Son un acto deliberado de memoria y de futuro. Un reconocimiento a que el pensamiento de Frutos Vivas no es una pieza de museo, sino una herramienta vigente para leer, criticar y transformar nuestra realidad. Los editores de este volumen, estudiantes de posgrado que han asumido el reto de la investigación con pasión y disciplina, nos demuestran que dentro de la universidad venezolana, a pesar de todas las dificultades, aún late un pensamiento crítico y comprometido con la vida.
Al cerrar este prólogo e invitarles a adentrarse en los artículos, queremos hacer explícito aquello que nos convoca: la certeza de que la ecología no es una especialidad, sino una perspectiva transversal. Frutos Vivas nos mostró que un arquitecto puede ser ecologista; estos ocho profesionales nos demuestran, con su ejemplo, que un abogado, un educador o un administrador también deben serlo. La lucha por un territorio vivo es una lucha de todos.
Que estas memorias sirvan no solo como homenaje, sino como punto de partida. Que cada lector encuentre en estas páginas no solo datos y conclusiones, sino también el ímpetu para sumar su propia voz y su propia acción a la construcción de un país en armonía con su naturaleza. Gracias, Frutos Vivas, por la siembra. Y gracias a estos ocho investigadores por mostrarnos que la cosecha recién comienza.
MSc Alirio de Jesús Mejía
ÍNDICE
Conciencia Ecológica como Herramienta para Fortalecer la Filosofía de la Transformación Comunitaria, Estudio Fenomenológico en el Circuito Comunal Siete Colinas (Parte Alta), Municipio Valera, Estado Trujillo. Autores: Javier León, Alirio Mejía.
Sociopóiesis de la Educación Ambiental, Una Experiencia de Transformación desde la Educación Popular Comunitaria. Autores: Alirio Mejía, Javier León.
Reconfiguración Ontológica del Turismólogo desde la Ética Ambiental Comunitaria para la Regeneración del Desarrollo Humano. Autores: Ledgin Benitez, Belkis Ramírez, Alirio Mejía.
La Sustentabilidad como Imperativo Axiológico, Una Mirada de la Gestión Eco-Ambiental en el Poder Popular. Autores: Tauli Salas, Alirio Mejía.
Dimensión Sociocultural de la Contraloría Social en la Configuración de Prácticas de Conservación Ambiental Comunitaria. Autores: María Alejandra Hernández, Doris Prada.
Construcción Convivencial de la Cultura Ambiental: Aproximación Interpretativa alas 5r en el Contexto Comunal. Autores: Maira Andreina Zue, Javier León.
Mitos y Leyendas como Estrategia Socio Comunitaria para el Fomento de una Cultura de Preservación del Ambiente: Estudio Fenomenológico en La Quebrada Los Araujo, Sector Pie de Sabana, Parroquia José Leonardo Suárez, Municipio San Rafael De Carvajal, Estado Trujillo. Autores: Belkis Ramírez, Ledgin Benitez, Javier León.
CONCIENCIA ECOLÓGICA COMO HERRAMIENTA PARA FORTALECER LA FILOSOFÍA DE LA TRANSFORMACIÓN COMUNITARIA: ESTUDIO FENOMENOLÓGICO EN EL CIRCUITO COMUNAL SIETE COLINAS (PARTE ALTA), MUNICIPIO VALERA, ESTADO TRUJILLO
ECOLOGICAL CONSCIOUSNESS AS A TOOL TO STRENGTHEN THE PHILOSOPHY OF COMMUNITY TRANSFORMATION: A PHENOMENOLOGICAL STUDY IN THE SIETE COLINAS COMMUNAL CIRCUIT (UPPER AREA), VALERA MUNICIPALITY, TRUJILLO STATE
Autores: Javier León
javier.leon.pereira2023@gmail.com
ORCID iD: 0009-0000-1221-7192
UPA Frutos Vivas
Valera Venezuela
Alirio Mejía
alirio.mejia22@gmail.com
ORCID iD: 0009-0003-4031-7176
UPA Frutos Vivas
Valera Venezuela
RESUMEN
La crisis ambiental contemporánea no solo exige respuestas técnicas o normativas, sino también transformaciones profundas en la forma en que las comunidades se conciben a sí mismas y a su relación con el entorno. En este contexto, la conciencia ecológica emerge no como un concepto abstracto, sino como una disposición ética y existencial que puede orientar la acción colectiva hacia la construcción de formas alternativas de habitar el territorio. El presente artículo se propone como propósito general: promover la conciencia ecológica como una herramienta para fortalecer la filosofía de la transformación comunitaria en el Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta), del municipio Valera, estado Trujillo. Metodológicamente, el estudio se inscribe en el paradigma cualitativo interpretativo, asumiendo la fenomenología como enfoque epistemológico y la hermenéutica como técnica de análisis de los significados vividos por los habitantes del territorio. A partir de entrevistas en profundidad centradas en la vivencia y del análisis de narrativas comunitarias, se busca develar cómo la conciencia ecológica se manifiesta en la experiencia cotidiana de los miembros del circuito comunal y cómo esta conciencia se articula con los procesos de transformación comunitaria que ellos mismos reconocen como valiosos. El estudio aspira a contribuir al debate sobre desarrollo comunitario desde una perspectiva ecológica situada, reconociendo que la transformación social sostenible requiere no solo cambios estructurales, sino también una reconfiguración de la subjetividad y de los vínculos éticos con el territorio.
Palabras clave: conciencia ecológica, transformación comunitaria, fenomenología hermenéutica, circuito comunal, Trujillo, sostenibilidad.
ABSTRACT
The contemporary environmental crisis demands not only technical or normative responses, but also profound transformations in the way communities conceive themselves and their relationship with the environment. In this context, ecological consciousness emerges not as an abstract concept, but as an ethical and existential disposition that can guide collective action towards the construction of alternative ways of inhabiting the territory. This article aims to promote ecological consciousness as a tool to strengthen the philosophy of community transformation in the Siete Colinas Communal Circuit (upper area), Valera municipality, Trujillo state. Methodologically, the study is situated within the qualitative interpretive paradigm, assuming phenomenology as epistemological approach and hermeneutics as technique for analyzing the lived meanings of the territory's inhabitants. Through in depth interviews focused on lived experience and analysis of community narratives, the study seeks to reveal how ecological consciousness manifests itself in the daily experience of members of the communal circuit and how this consciousness articulates with the community transformation processes that they themselves recognize as valuable. The study aims to contribute to the debate on community development from a situated ecological perspective, recognizing that sustainable social transformation requires not only structural changes, but also a reconfiguration of subjectivity and ethical ties with the territory.
Keywords: ecological consciousness, community transformation, hermeneutic phenomenology, communal circuit, Trujillo, sustainability.
INTRODUCCIÓN
La época contemporánea no se define únicamente por la aceleración tecnológica ni por la expansión de los mercados globales; se caracteriza, sobre todo, por una fractura silenciosa pero profunda en la forma en que las comunidades humanas habitan sus territorios y se conciben a sí mismas como agentes de transformación. Más que una "crisis ambiental" entendida como un fenómeno externo y mensurable, lo que se evidencia es una ruptura en la experiencia del habitar: una separación entre la acción cotidiana y sus consecuencias ecológicas, pero también entre el deseo de cambio comunitario y las herramientas efectivas para lograrlo. En este contexto, la conciencia ecológica deja de ser un concepto reservado a especialistas ambientales para convertirse en una interrogante ontológica y ética: ¿qué significa que una comunidad asuma el cuidado del entorno como parte constitutiva de su proyecto de transformación?
A escala global, diversos informes internacionales han advertido que las intervenciones de desarrollo comunitario que no integran la dimensión ecológica tienden a ser insostenibles en el mediano y largo plazo. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2020) ha señalado que los proyectos de fortalecimiento comunitario que logran mayor permanencia en el tiempo son aquellos que articulan objetivos sociales, económicos y ambientales, generando sinergias entre la transformación de las condiciones de vida y el cuidado del territorio. Este dato no es meramente programático; revela que la sostenibilidad de los procesos comunitarios depende de la internalización de una ética ecológica que oriente las decisiones cotidianas, ésas que se toman en la cocina, en el patio, en la asamblea de vecinos.
En América Latina, esta problemática adquiere matices particulares debido a la coexistencia de desigualdades estructurales, procesos de urbanización no planificada y una rica tradición de organización comunitaria que ha demostrado resiliencia frente a contextos adversos. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2021), la región enfrenta déficits significativos en la integración de la dimensión ambiental en los procesos de planificación comunitaria, así como en la formación de liderazgos locales con sensibilidad ecológica. Sin embargo, América Latina también posee una experiencia acumulada en formas de organización territorial —consejos comunales, mesas técnicas, circuitos comunales— que ofrecen un potencial singular para el desarrollo de una filosofía de transformación comunitaria anclada en la conciencia ecológica; un potencial que no siempre se nombra, pero que está allí, esperando.
En el caso venezolano, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) consagra en sus artículos 70, 127 y 128 el derecho a participar en los asuntos públicos —incluyendo la gestión ambiental— y el deber de proteger el ambiente para las generaciones presentes y futuras. Este mandato constitucional se complementa con la Ley Orgánica de los Consejos Comunales (2009) y la Ley Orgánica del Ambiente (2006), que establecen mecanismos de participación ciudadana en la gestión territorial. No obstante, la brecha entre el reconocimiento normativo y la práctica cotidiana evidencia que la existencia de figuras organizativas no garantiza automáticamente que estas incorporen la conciencia ecológica como un eje transversal de su quehacer; una cosa es lo que dice la ley y otra lo que ocurre en el territorio cuando nadie está fiscalizando.
El estado Trujillo, enclavado en la región andina venezolana, concentra una diversidad de ecosistemas de alta fragilidad, pero también una tradición de organización comunitaria que ha sabido enfrentar desafíos económicos y sociales. El municipio Valera, particularmente el Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta), constituye un territorio donde confluyen dinámicas residenciales, agrícolas y organizativas que demandan una reflexión profunda sobre el sentido de la transformación comunitaria. ¿Transformación para qué? ¿Transformación hacia dónde? ¿Y cuál es el lugar del ambiente en ese proyecto de transformación? Preguntas que no se responden con un eslogan ni con un plan de gobierno, sino con un trabajo paciente de escucha y articulación.
En este contexto específico, la conciencia ecológica emerge como una categoría central. No se trata solo de "saber" que hay que reciclar o cuidar el agua. Se trata de una disposición existencial que impregna la forma en que los habitantes del circuito comunal se relacionan con su territorio, con los recursos, con las generaciones futuras y entre sí mismos. Una comunidad que cultiva conciencia ecológica no solo implementa proyectos ambientales; transforma su propia filosofía de la transformación: ya no concibe el progreso como sinónimo de acumulación o extracción, sino como un proceso de cuidado, regeneración y equilibrio. La promoción de la conciencia ecológica como herramienta para fortalecer esta filosofía de transformación comunitaria requiere, sin embargo, una comprensión profunda de cómo es vivida esta conciencia en la experiencia concreta de los actores comunitarios. No se trata de imponer desde fuera un conjunto de "buenas prácticas ambientales", sino de reconocer que las comunidades ya poseen —aunque a veces de manera implícita o fragmentada— saberes, valores y disposiciones que pueden ser potenciados para articular un proyecto de transformación con base ecológica.
En el Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta), como en muchas otras comunidades venezolanas, existen prácticas cotidianas que expresan una cierta conciencia ecológica: el cuidado de la huerta familiar, la reutilización del agua, la siembra de árboles en los patios, la organización para limpiar las quebradas, la transmisión de saberes sobre plantas medicinales. Sin embargo, estas prácticas a menudo no son reconocidas como parte de una filosofía de transformación comunitaria explícita y articulada. Permanecen en el ámbito de lo implícito, de lo no tematizado, de lo que "se hace porque siempre se ha hecho" pero no se sabe por qué ni para qué. El desafío, entonces, no es crear conciencia ecológica desde cero, sino promover su explicitación, articulación y puesta en valor como herramienta estratégica para repensar el sentido mismo de la transformación comunitaria. Esto implica un trabajo de acompañamiento reflexivo que permita a los habitantes del circuito comunal reconocer en sus propias prácticas ecológicas los gérmenes de una filosofía alternativa de desarrollo; unos gérmenes que ya están sembrados, aunque nadie los haya puesto sobre la mesa de discusión.
En consecuencia, la presente investigación se sitúa en la intersección entre la ecología, la filosofía práctica y los estudios comunitarios. Desde una perspectiva cualitativa e interpretativa, se propone promover la conciencia ecológica como una herramienta para fortalecer la filosofía de la transformación comunitaria en el Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta), indagando cómo esta conciencia es vivida, interpretada y resignificada por los actores comunitarios y cómo puede ser potenciada para articular un proyecto colectivo de transformación territorial con base ecológica. La relevancia de este estudio radica en su capacidad para articular escalas: desde los desafíos globales de la crisis ambiental hasta la experiencia concreta de una comunidad trujillana, demostrando que la transformación comunitaria sostenible se gesta en el ámbito donde el sujeto reconoce su entorno no como un escenario externo, sino como extensión constitutiva de su propio ser y como horizonte de su acción colectiva.
Planteamiento del problema
En lo que va del siglo XXI, la idea de desarrollo comunitario ha dado un vuelco. Ya no alcanza con colocar cemento, repartir financiamiento o mandar asistencia técnica. Se ha visto, y más de una vez, que los proyectos que no llevan dentro una preocupación ética por lo ambiental terminan repitiendo la misma lógica de consumo y descuido que provocó el desastre (Gudynas, 2011; Leff, 2014). En Venezuela, los circuitos comunales —que juntan varios consejos comunales en un territorio más amplio— han sido empujados como una vía para que la gente participe y se autogestione. Pero la literatura especializada ha mostrado algo que ya se percibe en el terreno: aunque estos espacios han sabido gestionar obras concretas —viviendas, servicios, vialidad—, les cuesta armar una filosofía de transformación que mire más allá de lo inmediato y que ponga la sostenibilidad ecológica en el centro (Uzcátegui, 2019; Rojas et al., 2020).
En el estado Trujillo, y más exactamente en el municipio Valera, los circuitos comunales han acumulado experiencias que valen la pena. Sin embargo, la transformación comunitaria se sigue pensando sobre todo en ladrillos y metros lineales. Lo ecológico, cuando aparece, se reduce a campañas de reciclaje o jornadas de limpieza; no atraviesa el proyecto completo. Detrás de esto podría estar la falta de una conciencia ecológica que se haya puesto sobre la mesa, que se haya discutido, que se haya vuelto herramienta para repensar el rumbo. En el Circuito Comunal Siete Colinas, en su parte alta, el asunto toma una forma concreta. Lo que se ha podido ver hasta ahora sugiere varias cosas.
Primero, que la gente sí hace cosas: cuida la huerta, reaprovecha el agua, siembra árboles. Pero esas prácticas no se hablan, no se comparten, no se entienden como parte de una filosofía de transformación colectiva. Se quedan en la casa, en lo callado, en lo que se hace sin que nadie lo nombre.
Segundo, que la conciencia ecológica, cuando aflora, suele ser una reacción a un problema: se contaminó la quebrada, hubo sequía, faltó comida. Pero no se queda como un horizonte fijo que guíe lo que se planea. Aparece con el apuro y se va cuando el apuro cede.
Tercero, que las urgencias materiales —comer, conseguir medicinas, generar algo de ingreso— empujan con tanta fuerza que la discusión sobre lo ecológico a largo plazo se pospone. El futuro se encoge y lo que apremia es hoy.
Y cuarto, que cuando se habla de "transformación comunitaria", la gente piensa en lo que se toca y se mide: una vía, una casa, un comedor. La conciencia ecológica, en cambio, se ve como algo accesorio, un lujo que estaría bien tener pero que no es lo primero.
Puestas, así las cosas, la pregunta que se abre no es si el circuito tiene o no tiene conciencia ecológica. Eso sería quedarse en la superficie. De lo que se trata es de entender cómo la viven quienes habitan allí, qué significa para ellos, qué emociones la acompañan, qué les impide llevarla a lo colectivo y qué potencialidades le reconocen. Porque la conciencia ecológica no es un interruptor que se enciende un día y ya. La literatura sobre ética ambiental y filosofía práctica lo ha dicho con insistencia: es un proceso que se construye conversando, reflexionando, acompañándose (Leff, 2014; Gudynas, 2011). Promoverla como herramienta para fortalecer la filosofía de transformación comunitaria no pasa por diagnosticar si está presente o ausente, sino por abrir condiciones para que se explicite, se comparta y se ponga en valor junto con otros. Algo más parecido a sembrar que a instalar.
El problema de investigación, entonces, toma cuerpo en esta necesidad: promover la conciencia ecológica como herramienta para fortalecer la filosofía de transformación comunitaria en el Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta), partiendo de una comprensión profunda de cómo la viven sus actores y de qué facilita o estorba su articulación en un proyecto que sea de todos. Un proyecto que no necesita ser traído de fuera, porque ya tiene raíces en lo que la comunidad hace, sabe y valora; solo que todavía no ha encontrado las palabras para decirlo.
Preguntas de investigación
1. ¿De qué manera es vivida, interpretada y resignificada la conciencia ecológica por los habitantes del Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta)?
2. ¿Cómo se articula la conciencia ecológica con la filosofía de transformación comunitaria que los actores locales valoran o proyectan?
3. ¿Cuáles son los facilitadores y obstaculizadores que los miembros del circuito comunal reconocen en relación con la promoción de la conciencia ecológica como herramienta de transformación?
Propósito general
Promover la conciencia ecológica como una herramienta para fortalecer la filosofía de la transformación comunitaria en el Circuito Comunal Siete Colinas (parte alta), del municipio Valera, estado Trujillo.