El carrete de la memoria
Crónicas y relatos de mi padre
A través de un mosaico de crónicas que destilan nostalgia, ingenio y una profunda calidez humana, este libro abre las puertas a una Caracas de oro que se niega a desaparecer de la memoria colectiva. Desde el crujido táctil de una bolsa de Pepitos en la intimidad de un autocine bajo la luna, hasta la mística de esquina donde un boxeador de El Valle confía su reloj a la barriada para evadir un asalto, cada página funciona como una máquina del tiempo que rescata los ritos, los aromas y los sonidos de una ciudad inolvidable.
Víctor Soledad no solo registra el latido de la urbe con el pulso de un cronista intuitivo y audaz; también edifica un santuario para los afectos más puros del hogar. Entre la picaresca caribeña de un asalto camuflado en papel de regalo y el prodigio cotidiano de unas arepas moldeadas con geometría perfecta por las manos de la abuela, la obra transita con naturalidad entre el humor vecinal, el rigor del apunte histórico y la solemnidad del homenaje filial.
Más que una simple antología de relatos, este volumen es un acto de resistencia contra el olvido. Es el testimonio vivo de una generación que supo cultivar la amistad verdadera, la rectitud moral y la salud mental por encima de las tensiones del presente. Una invitación a mirar hacia atrás no con pesadumbre, sino con la certeza de que las grandes historias de amor, de barrio y de familia permanecen intactas en el carrete de nuestra cámara humana.