El coloniaje. Historia comercial de Venezuela
Perspectiva geohistórica y multicéntrica (bases para una política de comercio no petrolero)
EL COLONIAJE. Historia comercial de Venezuela
Perspectiva geohistórica y multicéntrica (Bases para una política de comercio no petrolero)
Tomás Camacho R. Centro Nacional de Estudios Históricos (CNEH)·
Universidad Bolivariana de la Diplomacia de Paz (UBDP)
· Caracas, 2026. Primera edición.
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¿Por qué Venezuela no ha logrado sostener una sola generación —veinticinco años consecutivos— de estabilidad política, crecimiento económico sostenido y mejora equitativa de las condiciones de vida? Esta pregunta, incómoda y empíricamente verificable, es el punto de partida de El Coloniaje, un libro que se niega a responderla con las explicaciones habituales —la maldición de los recursos, el caudillismo, la incompetencia de los líderes— y propone en su lugar una hipótesis más exigente y más fecunda: Venezuela padece un bucle elíptico de coloniaje que no se quebró con la independencia de 1811, ni con el petróleo del siglo XX, ni con ninguna de las revoluciones que prometieron hacerlo.
La metáfora del bucle elíptico no es retórica. Tiene dos focos estructurales que el autor identifica con precisión: la primarización perpetua de la economía —cacao, café, petróleo, oro, siempre una materia prima hacia afuera— y la concentración de la renta en grupos internos aliados al capital externo, que ha financiarizado la riqueza nacional y externalizado sus costos. Entre esos dos focos oscila Venezuela desde 1498 hasta hoy, generando cada vez la ilusión de que "esta vez es diferente" y revelando, al cabo, la invariabilidad de la estructura de fondo.
Para demostrar esta hipótesis a lo largo de más de cinco siglos, el libro articula tres herramientas analíticas de primer nivel. El paradigma de la independencia, que no pregunta cuándo se obtuvo la libertad formal sino en qué medida las estructuras de dominación colonial se reprodujeron o agudizaron después de cada ruptura política. El método geohistórico de Ramón Tovar, que territorializa la crítica: el extractivismo no es solo un dato económico, es una organización del espacio que convirtió a Caracas en la nueva Cádiz y subordinó el interior del país a la lógica de los puertos. Y el enfoque multicéntrico, deudor de Simón Rodríguez y de Elinor Ostrom, que descentra la mirada para rescatar actores, territorios y dinámicas de resistencia que el centralismo rentista ha tendido sistemáticamente a invisibilizar.
El libro es, a la vez, una obra autónoma y el primer eslabón de un proyecto mayor: Venezuela: geohistoria de una nación policéntrica. Economía, territorio y poder popular. Como obra autónoma, recorre cinco grandes períodos históricos —la colonia mercantilista, la república agroexportadora, el rentismo petrolero acelerado, la crisis de la deuda y el neocolonialismo del siglo XXI— apoyándose en series estadísticas del Banco Mundial, del BCV y de los trabajos de Asdrúbal Baptista y Giuseppe De Corso, y en evidencia hemerográfica de la Gazeta de Caracas, El Federalista y El Cojo Ilustrado. Como eslabón, sienta las bases históricas y teóricas para la propuesta que corona el volumen: la Malla Policéntrica Territorial Paz-Producción-Desarrollo, una arquitectura metodológica y política para la descolonización del territorio y de la economía que no depende del petróleo ni de la benevolencia de ninguna potencia externa.
La dimensión más original del libro es quizás la menos explorada en la literatura venezolana: la incorporación de lo que el autor denomina la dimensión geopsiquiátrica del coloniaje —la internalización de la inferioridad, la dependencia epistémica, la reproducción voluntaria de jerarquías coloniales en el imaginario social—, retomando y desarrollando la categoría que Edgar Gabaldón Márquez apenas esbozó en El Coloniaje (1976) y que Frantz Fanon analizó para el contexto africano. El bucle elíptico no solo deforma la economía; coloniza también la conciencia.
Escrito para estudiantes de posgrado, investigadores, funcionarios de política pública y todo ciudadano que sospeche que las crisis venezolanas son construcciones históricas —y que, por tanto, pueden ser deconstruidas y superadas—, El Coloniaje es un libro que no consuela: informa, argumenta y propone. En sus páginas habitan Edgar Gabaldón Márquez y Ramón Tovar, Simón Bolívar y Simón Rodríguez, Fernand Braudel y Elinor Ostrom, en un diálogo intercivilizacional que convoca también al Tianxismo chino, al Ubuntu africano y al pensamiento bolivariano latinoamericano. No para sustituir una dependencia por otra, sino para abrir los horizontes epistémicos con los que Venezuela pueda pensar, por fin, su propia salida del bucle.
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Tomás Camacho R. es doctor en Ciencias Gerenciales, magíster en Integración Regional y diplomado en Geopolítica. Investigador del Centro Nacional de Estudios Históricos (CNEH) de Caracas, docente universitario en Venezuela y Angola, y cofundador del diplomado "Geopolítica para la Paz e Integración de los Pueblos". Fue Viceministro de Economía Comunal de Venezuela.