Yo y el Ego
Un camino hacia la autoconsciencia y la liberación interior
Sí, a ese compañero de viaje ruidoso, persistentemente y a veces agotador. Dedico estas páginas al guardián que construyó mis armaduras, al arquitecto de mis máscaras y al motor que muchas veces me impulsó a buscar el éxito, el estatus y el control en el plano profesional.
A través de un ejercicio diario de revisión consciente - un hábito que se ha convertido en mi brújula más honesta-, me he sentado frente a él para mirarlo a los ojos en la intimidad del silencio. Ese inventario cotidiano es el que me ha permitido determinar, sin juicios pero con firmeza, qué hilos de su estructura debo mejorar, qué conductas defensivas ya cumplieron su ciclo y qué ataduras es momento de soltar para dar paso a la ligereza del Ser.