Valiente
Nadie
despierta un día y decide que va a perderlo todo. Nadie planea, en medio de sus
oraciones y sus éxitos laborales, que terminará contando los días tras los barrotes
de una celda o viendo cómo su salud se desvanece entre diagnósticos y miedos.
Sin embargo, la vida tiene una forma implacable de pasarnos factura por las
verdades que decidimos callar.
Este
libro no es una biografía de éxitos, aunque los hubo. Tampoco es un manual de
religión, aunque durante años me refugié en ella. Este relato es la autopsia de
una mujer que, en su afán desesperado por ser amada, aceptada y
"aprobada", terminó construyendo su propia cárcel mucho antes de que
la justicia le impusiera una.
A lo
largo de estas páginas, te llevaré conmigo por los pasillos de mi infancia, por
el brillo engañoso del éxito empresarial y por el lodo cenagoso de una
espiritualidad vacía que prefería culpar "al enemigo" antes que sanar
las heridas del corazón. Te contaré cómo el "sí" constante a los
demás se convirtió en un "no" rotundo a mi propia paz, y cómo la
necesidad de salvar a todos me dejó, finalmente, sin nada.
Pero,
sobre todo, este libro trata sobre el lugar donde el lodo nos cubre por completo.
Porque es allí, en el fondo del abismo —en la soledad de una prisión y en el
silencio de una enfermedad—, donde el ruido de la aprobación humana se apaga
para que, por primera vez, podamos escuchar la voz del Dios verdadero. No la
del Dios de la religión, sino la del Padre que nos ama tanto que es capaz de
permitir que lo perdamos todo con tal de que lo encontremos a Él.
Si alguna
vez has sentido que llevas una carga que no te pertenece, si te has sentido
esclavo de lo que otros piensen de ti, o si hoy te encuentras en tu propio
"desierto", estas letras son para ti. No te las escribe una víctima,
sino una sobreviviente que entendió que las cenizas son el mejor material para
que Dios reconstruya una vida.
Bienvenido
a mi verdad. Que, al leerla, encuentres el valor para buscar la tuya