Crímenes de la sal
Tras enterarse de la muerte de su padre, Nereo Segundo Escudero, Monserrat se ve obligada a contradecir la promesa que se había hecho de no volver a su pueblo natal, Manicuare, del que había salido 35 años atrás. Vuelve al encuentro de 150 años de historia, pero también (lo cual descubriría luego) al origen de las persistentes pesadillas que han acosado su tranquila vida de periodista y escritora en Málaga. Al cerrar esa historia que abarca cuatro generaciones, descubrirá que
adentrarse en la oscuridad es la única manera de encontrarse con la luz.