Obras de teatro dispersas
A America Alonso
Porque no hay necesidad de los recuerdos, despierto cada amanecer sonriendo, con la alegria de comenzar a construir nuestra pequena dicha diaria.
Para eso te quedaste en mi. No te fuiste.
A Elisa Lerner
Cada día recojo con amor y empeno, los frágiles fragmentos del amor que me diste porque le pusiste alas a la palabra en nuestras tertulias, frente a una taza de te o un libro y la sonrisa detrás de la metáfora.
Porque intercambiamos amores, gracias por estar aun conmigo.