El que susurra en el quinto piso
El pasado no se va se muda contigo
Paula huye. No dice de quién. Solo sabemos que maneja durante horas, que apaga el teléfono en una estación de servicio, que los únicos billetes que le quedan los usó para alquilar un departamento en un edificio viejo.
El edificio tiene un zócalo de mármol amarillento, un ascensor con reja de hierro y un olor a humedad que no termina de identificarse.
En el quinto piso, un vecino que nunca sale.
Por las noches, Paula lo escucha: susurra. No palabras. Sonidos. Como si estuviera hablando con alguien que no está allí.
Al principio lo ignora. Luego empieza a soñar con él. En los sueños, el vecino le muestra una habitación vacía con una silla de madera. "Siéntate", le dice. "Es tu turno de escuchar."
Paula investiga y descubre que el edificio fue un centro de detención durante la dictadura. Y que el vecino del quinto piso no es un anciano solitario.
Es el único prisionero que nunca salió. Porque nadie vino a buscarlo.
El que susurra en el quinto piso es una noveleta de terror psicológico que entrelaza la memoria histórica, la violencia doméstica velada y la soledad como una celda que uno mismo aprende a habitar. Una historia sobre el miedo a ser olvidado. Y sobre lo que pasa cuando alguien, por fin, decide escuchar.
"El pasado no se va. Se muda contigo."